Gastronomía
La cultura popular de El Salvador comprende
tradiciones y costumbres ancestrales, provenientes de las culturas
prehispánicas, que se fusionaron con las costumbres españolas. Los núcleos de
población más representativos y tradicionales se localizan en las zonas de los
izalcos, nonualcos, alrededores de San Salvador y Cacaopera. Entre las expresiones
materiales del folclore salvadoreño, se incluyen elementos como la artesanía,
en la que existen importantes centros de producción en Nahuizalco, La Palma o Ilobasco;
y los objetos incluyen diversos tipos de alfarería, cerámica, jarcia, cestería,
barro cocido, juguetes, pirotecnia, etc.
En cuanto a la vivienda, según datos del año 2003,
en las comunidades indígenas la utilización del techo de paja se consideraba
desaparecido, mientras que las paredes de adobe aún perduraban. En lo que
respecta a vestimenta, las prendas tradicionales son utilizadas en su mayor
parte en eventos culturales, aunque ocasionalmente puede observarse como
parte de la vestimenta diaria en ciertas poblaciones como Izalco, Nahuizalco o Panchimalco.
El maíz, que es igualmente utilizado por muchos
pueblos de América, es el ingrediente principal de la cocina típica
salvadoreña. El platillo por excelencia es la pupusa,
que tiene un día nacional que se celebra cada segundo domingo de noviembre.
Otros alimentos populares elaborados de maíz son: las tortillas, muy importantes en la alimentación
diaria de los salvadoreños; así como los tamales;
variedades de atoles como el de atol de elote, piñuela, shuco o chilate;
y bocadillos como las riguas; tustacas y totopostes; y la chicha de
maíz como bebida. Además existen festivales del maíz, también conocidos
como atoladas, que son celebrados en el segundo semestre de cada
año en diversas poblaciones del país, usualmente en agosto. Estos festines
pueden tener un carácter familiar. Aparte del maíz, el frijol es otro
ingrediente muy utilizado en la cocina salvadoreña.
Otros platillos tradicionales son: gallo en
chicha, sopa de gallina, sopa de patas,
consomé de garrobo, sopa de frijoles con cerdo y masitas, nuegados de yuca,
buñuelos de huevo, yuca con chicharrón, ayote en miel, torrejas en
miel, y pan con pavo, entre otros.
También existe una variedad de dulces artesanales,
y poblaciones como Santa Ana y San Vicente son importantes en su
elaboración. Se comercializan principalmente en las fiestas patronales del
país, y una breve lista comprende: conservas de coco, coco rallado, melcochas,
chilacayote, dulce de leche, dulce de nance, dulce de tamarindo, dulce de panela,
entre muchos otros. Otra importante oferta gastronómica tradicional, dentro
del pan dulce, incluye la cemita, viejitas,
salpores, pichardines, quesadillas de queso, torta de yema, marquesote, etc.
Bebidas tradicionales calientes son el chocolate, el café, leche poleada, y las
ya mencionadas que son elaboradas a partir del maíz. Bebidas frías populares,
llamados frescos, son: horchata, tamarindo, cebada, ensalada,
arrayán, chan, y el tiste, por mencionar algunos.
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